“En un momento en el que muchos gobiernos incumplen sus obligaciones con la Corte Criminal Internacional, mientras que otros atacan o condenan a los tribunales internacionales, el arresto de Rodrigo Duterte, expresidente de Filipinas, representa un momento crucial para el poder del derecho internacional”: Amnistía Internacional

Por Medialuna Magazine ⌐
El arresto de Rodrigo Duterte en virtud de una orden de la Corte Criminal Internacional es una señal de esperanza para las víctimas en Filipinas y el resto del mundo, dijo el Agnes Callamard, Secretario General de Amnistía Internacional.
Acusado de cometer crímenes de lesa humanidad ⌐asesinatos como parte de su mortal “guerra contra las drogas”⌐ Rodrigo Duterte, expresidente de Filipinas, fue finalmente detenido en Manila a su regreso de Hong Kong, y transportado al Tribunal Criminal internacional de la Haya, en Netherlands (Países Bajos) donde será juzgado.
Diversas investigaciones revelan que el exmandatario filipino de 80 años de edad, ordenó miles de ejecuciones extrajudiciales y cometió graves violaciones de derechos humanos durante sus seis años de gobierno de 2016 a 2022.
La investigación no abarca sus acciones durante los 22 años que se desempeñó como alcalde de la ciudad filipina de Davao.
“Desde que asumió el cargo el 30 de junio de 2016, Duterte inició una “guerra contra las drogas” que ha causado la muerte a más de 12.000 filipinos hasta la fecha, en su mayoría gente de escasos recursos, habitantes de las zonas más empobrecidas, de acuerdo a informe inicial de la organización internacional Human Rights Watch, cuya investigación abarca sólo algunos de los crímenes cometidos durante la última década.
¿Cuál fue en realidad el número de víctimas?
Un informe de La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) de 2020 calculó que los muertos como parte de la “guerra contra las drogas” ascendía a al menos 8.663, cifra que otras organizaciones filipinas, afirmaron, podía ser tres veces mayor al informe de la ONU.
Otras organizaciones de derechos humanos hablan de más de 30.000 asesinados, incluidas personas que murieron en manos de ‘sospechosos desconocidos’, de acuerdo a las autoridades, algunos de los cuales resultaron ser policías.
Al menos 2.555 de los asesinatos se han atribuido a la Policía Nacional Filipina de acuerdo HRW, que ha afirmado que la policía falsificaba pruebas para justificar los asesinatos ilegítimos.
“El engaño se ha convertido en el sello distintivo de esta brutal campaña, en la que las autoridades admiten que 6.600 personas han sido asesinadas —otras estimaciones sugieren hasta 27.000— porque todas ellas, según las autoridades, se defendieron, ignorando un caso tras otro en el que, según testigos, los sospechosos fueron ejecutados”, dice The Human Rights Watch.
“Los informes policiales sobre las redadas antidrogas no son fiables, ya que se ha demostrado que los agentes que llevan a cabo la “guerra contra las drogas” fabrican pruebas, como la colocación de armas y drogas, para justificar los asesinatos”. habían dicho diferentes organizaciones de derechos humanos en Filipinas.
Al menos 100 niños murieron en “la guerra contra las drogas” de Duterte
Un domingo, a comienzos del mes de julio de 2019, una niña de 3 años fue otra de las víctimas de la “guerra contra las drogas”. Myca Ulpina murió después de recibir un disparo durante una redada policial contra su padre, Renato Dolofrina, en la provincia de Rizal, cerca de Manila, según informaron los medios de comunicación.
Se cree que al menos 100 menores perdieron la vida durante la sanguinaria campaña de Duterte, además del devastador impacto psicológico y social que creó en cientos y miles de menores y personas cuyos familiares desaparecieron.
Otras organizaciones de derechos humanos hablan de más de 30.000 asesinados, incluidas personas que murieron en manos de ‘sospechosos desconocidos’, de acuerdo a las autoridades, algunos de los cuales resultaron ser policías.
La practica hizo al maestro
La violencia extrajudicial a gran escala como castigo al delito fue también una práctica de Duterte durante los veintidós años que ejerció como alcalde de la ciudad de Davao, al sureste de la isla, antes de haber sido presidente.
Durante su campaña presidencial fue claro al decir que “si llego al palacio presidencial, haré exactamente lo que hice como alcalde. Traficantes de drogas, asaltantes e indolentes, más les vale largarse porque los mataré”.
Duterte ganó siete mandatos seguidos antes de ser elegido primer mandatario.
Aunque negó durante los años de su presidencia los crímenes que se le imputaban, en 2024 dijo en una audiencia en el congreso de su país: ―“no tengo nada que ocultar, lo que hice, lo hice por mi país y por los jóvenes, sin excusas, sin disculpas. Si voy al infierno, que así sea”.
Según la Corte Criminal Internacional, la entidad tiene por objeto complementar, no sustituir, los sistemas penales nacionales o de los países y aclara que unicamente lleva a cabo procesos en casos en los que los Estados no tienen interés genuino o no pueden hacerlo.
En un momento en el que muchos gobiernos incumplen sus obligaciones con la Corte Criminal Internacional, mientras que otros atacan o condenan a los tribunales internacionales, el arresto de Rodrigo Duterte, expresidente de Filipinas, representa un momento crucial para el poder del derecho internacional en momentos en que los abusos de poder se ven hasta en las ciudades m[as desarrolladas .
Fuentes de Información
Philippines: Hearings Expose Duterte-Era Killings
Philippines ex-leader Duterte on plane to The Hague after arrest
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