―“Si queremos cambiar debemos hacer las cosas diferente. La humanidad tiene que tener la audacia de encontrar otros caminos”:José Mujica.
―El tuvo la audacia de hacerlo, no predicando, sino viviendo como el padre y maestro de la simpleza y la austeridad.
Diana Leal―Medialuna Magazine
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El mejor ejemplo de ser humano, creería, que ha existido en la historia reciente. El político más sensato, humilde y transparente, José Mujica falleció el 13 de mayo de 2025, a los 89 años de edad en su ciudad natal.
José, “Pepe” Mujica, nació en Montevideo en mayo de 1935, militó en el grupo de izquierda revolucionaria Los Tupamaros y en otros movimientos socialistas guerrilleros que buscaban, de acuerdo a él, unicamente contrarrestar la posibilidad de una dictadura y la justicia social.
Estuvo en prisión doce años y pidió disculpas siendo un personaje público, como legislador, como ministro y como presidente de la república de Uruguay, que desempeñó del 2010 al 2015, por lo que pudo ser diferente, refiriéndose a su actividad en los movimientos armados.
Con lágrimas en sus ojos habló muchas veces de su afán por lograr lo que el llamó un nacionalismo popular por la justicia, a nivel latinoamericano. Asi resumió su ideología formada y transformada desde sus primeros años de adolescencia, en los que ya hacía parte de un movimiento anarquista- anticapitalista.
―Justicia en la distribución de la fuerza del trabajo, sinceridad, honestidad― fue uno de los lemas y prácticas del expresidente Mujica.
“No me propuse nunca ser presidente” dijo varias veces. Sin embargo la multitud lo aclamada. No quería ser presidente, repite, y dice:
―”tuve que aceptar esta chamba (trabajo) porque si no lo hacía, quedaba en la calle” [homeless].
Durante su mandato enfatizó su trabajo en fortalecer y fomentar la educación, construir fuentes de energia alternativa, proteger el medio ambiente, y trabajar por la seguridad y por la libertad.
“Tal vez como pais hemos tenido suerte” dijo refiriéndose al Uruguay, “pero a la suerte hay que ayudarle”. Construir una patria con todos y para todos, fue su lema.
Y respondió, legalizando el matrimonio entre personas del mismo sexo, la legalización del aborto, y la legalización del uso de la marihuana como política fundamental para combatir el narcotráfico.
Aunque reconocía su temperamento obstinado y su pasión por la política, Pepe disfrutaba del trabajo en el campo, y de la lectura, por supuesto. A pesar de su popularidad, dice haber descansado cuando terminó su período como presidente.
Así, el mundo entero y la prensa internacional se conmueve con la noticia del fallecimiento del expresidente que fuera el mandatario más humilde de cualquier nación del mundo y posiblemente de cualquier período de la historia reciente.
Ya Mujica, se había convertido en un fenómeno viviente en todos los continentes y era conocido como “el presidente más pobre del mundo”.
“Si queremos cambiar debemos hacer cosas diferentes. La humanidad tiene que tener la audacia de encontrar otros caminos” predicaba José Mujica, y tuvo la audacia, no predicando, sino viviendo como el padre y el maestro de la simpleza y la austeridad.
“Yo sólo quiero que me dejen tranquilo”, decía desde su humilde casa de campo en las afueras de Montevideo, una y otra vez a los medios, que buscaban frecuentemente sus palabras hasta sus últimos días.
―“Mi ciclo se terminó hace rato”, repetía. “Sinceramente me estoy muriendo” se le oyó decir con esa voz afable que lo caracterizó.
Pepe padecía de un cáncer de esófago y varias otras complicaciones de salud desde hacía ya varios meses, que lo habían obligado a retirarse de la actividad pública antes de 2024.
Mujica seguramente pasará a la historia como uno de los más sabios y valientes hombres, padre y maestro de la filosofía de la austeridad, la honestidad y la benevolencia. Porque a pesar de que él haya sido una excepción a la regla, en la vida ser bueno vale, y esto es lo que la humanidad, y en especial los políticos con su corta visión y oportunidades de servir, han tenido dificultad de entender, como claramente lo dijo Shakespeare en uno de sus poemas.
En una entrevista final, Mujica dijo: “Estamos demasiado enfocados en la riqueza y no en la felicidad… Antes de que te des cuenta, la vida se te ha pasado”.
¡Descanse en paz querido Pepe!
Vea una de sus últimas entrevistas aquí
“If we want to change, we must do things differently. Humanity must have the audacity to find other paths.”
José Mujica
Diana Leal – Medialuna Magazine
The best example of a human being, I would believe, that has existed in recent history. The most sensible, humble, and transparent politician, José Mujica, passed away today, May 13, 2025, at the age of 89 in his hometown.
José “Pepe” Mujica was born in Montevideo in May 1935. He was a member of the revolutionary leftist group Los Tupamaros and other socialist guerrilla movements that sought, according to him, only to counter the possibility of a dictatorship and to promote social justice.
He spent twelve years in prison and apologized as a public figure, as a legislator, as a minister, and as President of the Republic of Uruguay, which he served from 2010 to 2015, for what could have been different, referring to his activity in armed movements.
With tears in his eyes, he often spoke of his desire to achieve what he called a popular nationalism for justice, on a Latin American level. This is how he summarized his ideology, formed and transformed since his early adolescent years, when he was already part of an anarchist-anticapitalistic movement.
“Justice in the distribution of labor, sincerity, honesty” was one of former President Mujica’s slogans and practices.
“I never intended to be president,” he said several times. Yet the crowd cheered him. He didn’t want to be president, he repeated, and said:
“I had to accept this job because if I didn’t do it, I would be homeless.”
During his term, he emphasized his work on strengthening and promoting education, developing alternative sources of energy, protecting the environment, and working for the citizen’s security and freedom.
“Perhaps as a country we have been lucky,” he said, referring to Uruguay, “but luck has to be helped.” Building a homeland with everyone and for everyone was his presidential motto.
And he responded by legalizing same-sex marriage, legalizing abortion, and legalizing the use of marijuana as a fundamental policy to combat drug trafficking.
Although he acknowledged his stubborn temperament and passion for politics, Pepe enjoyed working in the fields, and reading, of course. Despite his popularity, he says he felt reliefwhen his term as president ended.
Thus, the entire world and the international press are moved by the news of the death of the former president, who was the humblest leader of any nation in the world and possibly of any period in recent history.
Mujica had already become a living phenomenon on every continent and was known as “the poorest president in the world.”
“If we want to change, we must do things differently. Humanity must have the audacity to find other paths,” preached José Mujica, and he had the audacity, not by preaching, but by living like the father and teacher of simplicity and austerity.
“I just want to be left alone,” he said from his humble country house on the outskirts of Montevideo, repeatedly to the media, who frequently sought his words until his final days.
“My cycle ended a while ago,” he repeated. “Honestly, I’m dying,” he was heard to say in that affable voice that characterized him during the last months of his life.
Pepe had been suffering from esophageal cancer and several other health complications for, which had forced him to retire from public life before 2024.
Mujica will surely go down in history as one of the wisest and bravest men, a father and teacher of the philosophy of austerity and benevolence. Because even though he was an exception to the rule, in life, being good is worthwhile, and this is what humanity, and especially politicians with their short-sightedness and short-sighted opportunities to serve, have had difficulty understanding, as Shakespeare clearly stated in one of his poems.
In a final interview, Mujica said: “We are too focused on wealth and not on happiness… Before you know it, life has passed you by.”
Rest in peace, dear Pepe!
Watch one of his final interviews below
Asi reporta la prensa en el mundo el fallecimiento del expresidente uruguayo.
El País, Montevideo
The Guardian
José ‘Pepe’ Mujica, former guerrilla and ex-president of Uruguay, dies aged 8
DW
A completely atypical politician
The New York Times
José Mujica, Leftist President of Uruguay Known for Humility, Dies at 89
AP
José Mujica, Uruguay’s humble president who changed his country and charmed the world, dies at 89
Aljazeera
Uruguay’s Jose Mujica, a president famed for sparse living, dead at 89
The Wall Street Journal
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